Tipos de suelos para laboratorios de máxima higiene y esterilidad

El PVC es un material cada vez más demandado en la fabricación de suelos para laboratorios y espacios que requieren la máxima higiene y seguridad.

Lo habitual en estos casos es apostar por suelos vinílicos continuos y totalmente lisos, sin juntas y con varias capas dispuestas de forma compacta para evitar filtraciones y/o humedades, aunque también existen otras opciones.

Normativa sobre suelos para laboratorios

Los suelos para laboratorios del sector alimentario, químico y farmacéutico deben cumplir la misma normativa que lo suelos industriales, aunque pueden presentar algunas características especiales para mejorar su higiene y esterilidad.

En todos los casos, deben estar homologados por el Ministerio de Sanidad y cumplir los siguientes requerimientos obligatorios:

Salubridad

El pavimento debe ser incapaz de producir o retener cualquier residuo volátil que puedan desplazarse por el aire y contaminar el espacio o el instrumental allí almacenado.

Limpieza

Los suelos para los laboratorios deben ser rápidos de limpiar y mantener sin el uso de productos químicos altamente contaminantes. En estos espacios se trabaja constantemente con muestras biológicas de fácil contaminación por lo que la esterilidad ambiental es un requisito indispensable.  

Resistencia química

Debido al tipo de materiales corrosivos, de alta reacción y peligrosos con los que allí se trabaja, los suelos para laboratorios deben fabricarse con materiales que resistan los derrames accidentales y que sean ignífugos.  

Resistencia mecánica

Puesto que en los laboratorios suele utilizarse material y maquinaria pesada móvil, su pavimento debe ser capaz de soportar la fuerza continua de estos elementos sin fragmentarse o perder características.

Permeabilidad

Aunque los suelos industriales no deben ser obligatoriamente permeables, los suelos del sector químico deben serlo aunque en ellos no se manipulen líquidos con asiduidad. Por norma general, se trata de suelos muy compactos.

Acabados

Los suelos para laboratorios suelen ser continuos para garantizar el tránsito seguro y accesible. También deben integrar zócalos o medias cañas sanitarias para impedir la acumulación de suciedad y la filtración de líquidos en los rincones, garantizando así la protección bacteriostática y fungistática.

Tipos de suelos para laboratorios: propiedades y características

Los suelos para laboratorios son resistentes a las manchas, y algunos poseen propiedades específicas antibacterianas, antiestáticas y antideslizantes para garantizar la seguridad de los trabajadores.

Dentro de los suelos para laboratorios encontramos los morteros autonivelantes cementosos de resina que ayudan a nivelar la superficie sin perder resistencia. Estos pavimentos suelen ser cómodos y silenciosos, y tienen la capacidad de absorber mejor golpes de pisada, ruidos y vibraciones.

Algunos suelos de laboratorio también incorporan una capa extra de resistencia a las manchas. De hecho, las zonas estériles como quirófanos y laboratorios necesitan las máximas exigencias de limpieza  para evitar infecciones y acumulación de polvo o ácaros. El objetivo es que los operarios manejen materiales o productos biológicos con seguridad y sin miedo a contaminarse.

Los pavimentos autonivelantes sólidos, además de una alta resistencia química y mecánica, también tienen acabado liso, sistema antipolvo y resistencia a los productos químicos y a la abrasión, lo que los convierte en una buena opción para los suelos de los laboratorios.

En la mayoría de los casos, los suelos de los laboratorios presentan propiedades anticorrosivas que les aportan gran resistencia química y durabilidad. Dentro de este tipo de suelos para laboratorios encontraríamos los pavimentos continuos antiácidos con mayor resistencia a productos químicos.

Por último, los suelos para laboratorios deben ser “conductores o disipadores”, es decir, que deben fabricarse para evitar descargas estáticas en caso de que haya sobre ellos equipos electrónicos sensibles como los que se encuentran en estos centros de trabajo.

¿Es viable poner suelo vinílico en un laboratorio?

Los suelos vinílicos son una de las mejores opciones en los suelos para laboratorios por lo siguientes motivos:

  • La composición de los suelos vinílicos frena el crecimiento de hongos y bacterias.
  • Los suelos de vinílicos son resistentes al agua, al desgaste y a los impactos y caídas de objetos. Además, no sufren daños por derrames de productos químicos.
  • Los suelos de vinilo tienen capacidad de amortiguación y son ergonómicos, por lo que transmiten sensación de  calidez y confort al caminar sobre ellos. Son ideales para centros de trabajo como los laboratorios.
  • Este tipo de suelos para laboratorios permite conseguir una fijación perfecta e integral del suelo a paredes y elementos fijos sin juntas o solapes.
  • Los suelos de PVC son fáciles de limpiar ya que no retienen suciedad en la superficie.

En EcoSuelosPVC fabricamos y aplicamos pavimentos industriales para todo tipo de sectores, incluyendo suelos para laboratorios químicos, sanitarios o farmacéuticos. Si quieres apostar por una de las mejores soluciones para los suelos industriales, contáctanos.

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